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Spray Bronceador sin sol | Tips sobre Autobronceadores

Spray Bronceador sin sol | Tips sobre Autobronceadores

Desde hace una década la comunidad científica alerta a la sociedad sobre los daños que losrayos solares están causando sobre la indefensa piel de los humanos. Y es que el astro reyya no es quien era desde que el manto de ozono que nos protegía de su potencia va perdiendo grosor por momentos.

El aumento de quemaduras, alergias y cánceres por exposición solar, muestra el rostro más perverso de esa fuente inagotable de vida y salud que cada día nos ilumina.

Qué diría Coco Channel, que puso de moda el moreno frente a siglos de una estética monopolizada por la palidez, si levantará la cabeza ante este sol de justicia. Las cabinas de rayos ultravioletas tampoco gozan de muy buena prensa y ante este vacío de poder en el reino de la morenería, llegan como caídos del cielo los autobronceadores.

Cremas, leches y geles prometen el sueño dorado con el que muchas sueñan cuando laprimavera aviva en el recuerdo la imagen del verano. Son la alternativa más segura frente a los efectos nocivos del sol y los mejores aliados de las pieles intolerantes. Permiten disfrutar del bronceado durante todo el año, intensificar el tono adquirido por otros medios y dar una dorada oportunidad a las personas que no pueden o no quieren exponerse al astro rey.

Los autobronceadores actúan por oxidación

Cuando se aplica sobre la piel, ésta se oxida en contacto con el aire e imprime un tono marrón tostado a los aminoácidos de las capas más superficiales de la epidermis. Incluyen en su composición una molécula llamada dihidroxiacetona (DHA) que reacciona al contacto con las proteínas de la superficie cutánea para oscurecerlas.

El color provocado por esta reacción tiene la capacidad de absorber parte de la luz ultravioleta lo que contribuye a proteger la piel del envejecimiento prematuro.

En España no han causado furor debido a la riqueza solar reinante, pero están ganando adeptos frente a la creciente concienciación de la agresividad del sol. Además, los primeros autobronceadores daban un tono muy anaranjado, dejaban manchas color calabaza sobre la piel y manchas eternas en la ropa -cuando no en la piel- y su olor no era muy agradable.

Pero la última generación supone una alternativa cosmética muy elaborada en la que se han se implicado investigadores de todo el mundo. Hoy actúan sin dejar huella y su efecto es bastante inmediato. Muchos incorporan hidratantes y algunos filtros solares frente a los rayos UVA/UVB e infrarrojos, así como antioxidantes que retrasan el envejecimiento de la piel.

Las personas con pieles muy sensibles también tienen la posibilidad de lucir un moreno sin sol ya que algunas marcas incorporan autobronceadores específicos para hacer frente este problema. También se ofrecen preparados para las distintas tonalidades cutáneas y otros exclusivamente para aplicar en el rostro.

El moreno obtenido con los autobronceadores desaparece de forma progresiva como consecuencia del proceso natural de exfoliación.

Sin embargo, no ofrecen ninguna protección frente a las quemaduras provocadas por los rayos solares. Por este motivo, conviene emplear un factor de protección que se ajuste al tipo natural de piel de cada cual antes de exponerse al sol bajo los efectos colorantes del autobronceador. Los últimos productos contienen filtros de protección, pero no hay que olvidar que este efecto protector tan sólo dura dos o tres horas.

Los autobronceadores se perfilan como una alternativa de lujo para las más precavidas. Así, podemos alcanzar el moreno sin necesidad de exponerse a los rayos del astro rey.