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Personas enamoradas: ¿Más creativas e inteligentes?

Personas enamoradas: ¿Más creativas e inteligentes?

El enamoramiento interfiere en la capacidad de concentración, “pero también desarrolla la creatividad y la inteligencia”, asegura el sociólogo Francesco Alberoni.

Además, existen otras consecuencias tanto a nivel psicológico como sociológico:

 

Mejor aprendizaje

Se suele despertar un ansia desmesurada por aprender los conocimientos que tiene la persona de la que nos enamoramos. Un caso extremo es el del alumno enamorado de su profesor.

 

Más autoestima

“Si el enamoramiento es recíproco, la persona comienza a valorar muy positivamente sus propias cualidades. Así, se considera más atractivo, más interesante…”, explica la psicóloga Laura G. Agustín.

 

Menos frustración

Las malas noticias se compensan con el buen estado de ánimo que se siente, de manera que se afrontan de forma más positiva los problemas, a los que se suele encontrar solución.

 

Aumento de la creatividad

Se suelen desarrollar más los sentidos, se disfruta más de los colores, olores… una característica común es un repentino interés por la creación artística.

 

Comprensión

“Se suele estar más receptivo a entender los problemas de los demás; además, es un buen momento para fomentar las amistades, a las que se presta más atención”, dice Laura G. Agustín.

 

Incremento de actividades

“De la noche a la mañana, la persona se siente más activa y suele hacer cosas que antes no había probado”, dice el psicólogo Joseba Urrutia. · Motivación: A los tres meses del flechazo, el enamorado se vuelve a centrar “y comienza a trabajar mejor y más motivado”, explica Joseba Urrutia.

 

Criterios propios

Entre los enamorados se produce un refuerzo positivo -ambos se apoyan en los pensamientos, ideas…- sintiéndose más seguros al expresar sus opiniones.

Hasta que la muerte nos separe

La capacidad para enamorarse no comienza a una edad determinada. De hecho, los niños pequeños buscan compañía del sexo opuesto para reforzar su aprendizaje. Los psicólogos han estudiado los tipos de enamoramiento:

En la adolescencia: Se tiende a idealizar mucho a la persona amada, por lo que en esta etapa se dan bastantes amores platónicos. El flechazo es muy fuerte pero, por contra, es también bastante breve.

De 20 a 35 años: En esta edad, el enamoramiento se centra en encontrar una pareja con la que se pueda compartir la vida, es decir, tener unas expectativas en común. Aunque el flechazo existe, suele ser bastante más sereno.

De 35 a 50 años: Surge el miedo a no encontrar pareja, tanto en las personas que nunca la han tenido como en las que han fracasado en sus relaciones. Se tiende a analizar con mucha cautela el grado de compatibilidad con la pareja, por lo que los instintos biológicos de atracción quedan relegados a un segundo plano.

A partir de los 50: En estos años se tiende a sufrir una regresión a la edad adolescente y el enamoramiento se vive con mucha ilusión, a pesar de que lo relacionado con la sexualidad no es lo que más preocupa. Poder encontrar alguien con quien compartir la vida y evitar la soledad es el motor del enamoramiento-

Amor animal: Algunos etólogos aseguran que la elección de pareja entre los animales también está determinada por la atracción y, en parte, por el enamoramiento.