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¿Qué nos ocurre al enamorarnos?

Según los psicólogos, el enamoramiento aumenta la autoestima, la capacidad de aprendizaje e, incluso, puede potenciar nuestro sistema inmunológico

Según una encuesta realizada en Estados Unidos entre 18.000 hombres y mujeres que aseguraban haber estado enamorados alguna vez a lo largo de su vida, tan sólo se dan de tres a cuatro oportunidades de coincidir con una persona con la que podamos compatibilizar profundamente. Para los psicólogos, el proceso del enamoramiento es una respuesta adaptativa. “

En contra de lo que se piensa, no variamos nuestro estilo de vida porque nos enamoremos, sino que nos enamoramos cuando estamos totalmente insatisfechos del presente y buscamos un cambio“, explica el sociólogo italiano Francesco Alberoni, que ha dedicado años a estudiar las teorías relacionadas con el amor.

Además, toda situación de cambio genera una alta dosis de estrés, y es aquí donde entra en juego la naturaleza que, a través de mecanismos biológicos, suaviza el problema. “Las sensaciones más primitivas de atracción que tenemos hacia la persona de la que nos enamoramos son transformadas por el sistema nervioso central en estímulos placenteros capaces de fortalecer nuestro sistema inmunológico y de generar una serie de sustancias químicas que, entre otras muchas cosas, nos hacen más resistentes al dolor y al estrés“, explica la psicóloga clínica Laura G. Agustín, del Centro Clavesalud de Madrid.

El lazo más fuerte

“Existen tres tipos de vínculos amorosos: los fuertes -aquellos que se establecen en la infancia entre padres, hijos y familiares allegados-, los medios -con los amigos más íntimos- y los débiles -que aparecen en las relaciones que tenemos con conocidos-”, explica Francesco Alberoni. En función de esta clasificación, aceptada por la mayoría de los psicólogos y sociólogos actuales, el enamoramiento sería la única fuerza capaz de establecer vínculos fuertes más allá de la infancia y de la propia familia. Dos personas que no se conocen de nada, al enamorarse se vuelven indispensables la una para la otra, como un hijo para sus padres o viceversa.

Por otro lado, el psicoanálisis sostiene que nos enamoramos de alguien que nos recuerda a quien amamos durante la infancia y que el enamoramiento surge poco a poco después de satisfacer la atracción erótica que sentimos hacia determinada persona. Sin embargo, hoy en día, esta teoría está superada. “Nos apasionamos con personas afines a nosotros, porque así encontramos un apoyo a nuestra forma de ser”, explica Laura G. Agustín. Según los psicólogos, la atracción crece a medida que aumentan las opiniones y actitudes comunes.

Dar en la diana

El 67% de los españoles asegura que una relación amorosa debe perdurar toda la vida, pero en lo que no se ponen de acuerdo es en la manera en la que se enamoraron de sus respectivas parejas.

El 71% de los hombres asegura que se enamoran según van conociendo a la otra persona, frente al 67% de las mujeres. Por un flechazo se enamora el 23% de los hombres y el 22% de las mujeres.

El 8% de las mujeres se enamoran cuando la otra persona ha demostrado interés por ella, frente al 4% de los hombres. Y sólo un 2% de las mujeres y un 1% de los hombres lo hacen cuando oyen hablar de “él o de ella”.

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