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Pensamiento Positivo de la Vida: Poder e Importancia.

Pensamiento Positivo de la Vida: Poder e Importancia.

Soñar despierto contribuye a hacernos más felices. Pero vivir sólo de fantasías es imposible y los expertos aseguran que, para que nuestros deseos se cumplan, debemos poner mucho de nuestra parte y fijarnos metas realistas, concretas y, si es posible, a corto plazo.

“La ilusión es la mejor forma de ser feliz, porque se vive la vida con anticipación, porque lo diseñado, cuando llega, lo saboreamos lentamente con todas sus ventajas“

Asegura el psiquiatra Enrique Rojas en su libro El hombre light.

Todos los psicólogos están de acuerdo en que un cierto componente de ilusión potencia el buen humor y es necesario para sobrellevar la rutina diaria. Las personas que no se ilusionan suelen ser muy desgraciadas. Una de las características de los depresivos es que no son capaces de ilusionarse con nada y piensan sólo en los problemas” afirma Héctor González, profesor de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid.

Cómo tener pensamientos positivos

En esta línea, existen distintas técnicas que nos enseñan a cambiar nuestras expectativas y motivaciones. Y, aunque son eficaces, muchas veces son puestas en práctica por personas que no son profesionales de la salud, lo que puede ser perjudicial dado que una misma técnica no tiene por qué valer para dos personas distintas.

Técnicas de yoga y de relajación. Se usan para relajar las tensiones y crear un estado mental en el que los pensamientos positivos puedan fluir mucho más fácilmente.

Reestructuración cognitiva.

Se trata de enseñar a la persona a eliminar las interpretaciones distorsionadas de la realidad, que pueden perjudicarnos. Se intenta que adoptemos una forma de pensar más positiva y que eliminemos de la mente frases del tipo “no puedo hacerlo”.

Hipnosis. Consiste en el uso de la sugestión para provocar cambios a nivel sensorial, conductual, cognitivo… Y, de este modo, variar la interpretación de las cosas en un sentido positivo para la persona.

Exposición imaginada. Utiliza técnicas de hipnosis y relajación para exponer a la persona a situaciones que teme -hablar en público, montar en avión…- y enseñarle cómo superarlas.

Además, existen técnicas como el Método Silva de Control Mental o la Programación Neurolinguística que actúan en esta línea y pueden funcionar en muchos casos, aunque no están probadas científicamente.

Aprender a crear Pensamiento Positivo

Una característica de los depresivos es que no se ilusionan con nada.

En todo caso, hacer realidad una ilusión exige un esfuerzo. Los psicólogos aseguran que los medios de comunicación y la publicidad fomentan muchas expectativas que están en línea consonante con lo que le gusta a la población ¿comprar un buen coche, tener éxito en los negocios….

Posteriormente, la gente hace suyas las expectativas creadas y se ilusiona por convertirlas en realidad. Pero, quedarse sólo en estos sueños no es positivo:

“es importante que fomentemos los momentos placenteros en los que es más fácil soñar despierto, que tengamos hobbies… Si nos limitamos a esperar para ver qué nos ofrece la vida, perderemos la capacidad de ilusionarnos“

Explica Mara Cuadrado, psicóloga infantil del Grupo Luria. Por su parte, Pedro Rodríguez asegura que la ilusión es una actitud ante la vida.
“Hay que aprender a autogenerarse una cierta capacidad de establecer metas en la vida. Y al hablar de metas no me refiero a conseguir lo que está de moda, sino a tener objetivos personales, a decidir qué es lo que de verdad nos hace felices y a luchar por ello“, comenta.

En este sentido, el Año Nuevo es una época excelente para plantearse metas aunque, según los expertos, es importante que sean menos materialistas de las que nos sugiere la publicidad ¿viajes, riqueza… y más relacionadas con los sentimientos ¿realización en el trabajo, relaciones personales….

Las claves del Pensamiento Positivo

Aunque soñar despiertos es muy positivo, lo cierto es que de ilusión no se puede vivir. Por eso, todos los expertos coinciden en que, si queremos convertir nuestros sueños en realidad, debemos poner mucho de nuestra parte y no olvidar una serie de puntos concretos:

  1. Aceptar los fracasos: Muchos de los sueños que tenemos no se cumplen, pero esto no quiere decir que seamos unos fracasados. Es necesario aprender a mantener viva la ilusión, a aceptar que no hemos conseguido algo y a buscar siempre una salida positiva..
  2. Tener metas realistas: Es necesario soñar con cosas que no sean imposibles de conseguir. “Las personas que tienen expectativas demasiado desproporcionadas a la realidad terminan cayendo en una continua desilusión, porque es muy difcil que todos sus sueños se cumplan”, explica el sociólogo Amando de Miguel.
  3. Planificarse para conseguir los objetivos: Uno de los secretos para conseguir nuestras metas es planificar nuestra actuación. Y uno de los mejores trucos, según algunos psicólogos, es escribir estas metas. De este modo, dejarán de ser simples fantasías y pasarán a convertirse en objetivos concretos, lo que hará que podamos empezar a plantearnos lo que tenemos que hacer para que se conviertan en realidad.
  4. Tener metas realista: Es necesario soñar con cosas que no sean imposibles de conseguir. “Las personas que tienen expectativas demasiado desproporcionadas a la realidad terminan cayendo en una continua desilusión, porque es muy difcil que todos sus sueños se cumplan”, explica el sociólogo Amando de Miguel.
  5. Saber adaptarse a los vaivenes: “La capacidad de adaptarse al medio, a lo que se tiene delante, es una señal de salud mental”, comenta Héctor González. Es importante aceptar los imprevistos e ir variando objetivos si la realidad nos dice que no podemos cumplirlos. “Por ejemplo, si te planteas comprarte una casa y te quedas sin trabajo, aunque sigas teniendo ese objetivo a largo plazo, tendrás que cambiar de meta a corto plazo para lograr otro empleo…”, añade el psicólogo.
  6. Fijarse objetivos a corto plazo: Aunque está muy bien tener expectativas a largo plazo, si queremos que se cumplan es necesario que tengamos también objetivos a corto plazo, como etapas sucesivas hacia la consecución de esas metas finales. Por ejemplo, si lo que esperamos es aprobar una carrera debemos plantearnos aprobar primero asignatura por asignatura, luego curso por curso…

Las personas con fantasías felices tienen mejor salud

Por otra parte, la falta de ilusiones puede afectar a todos los órdenes de nuestra vida:

En la pareja. La falta de ilusión aparece cuando empieza la rutina, cuando no hay objetivos comunes y se centra la atención en los aspectos más negativos de la relación ¿las discusiones, los problemas económicos…. Esto puede terminar con la pareja . “Es fundamental introducir la sorpresa en la relación, así como planificar juntos metas comunes”, aconseja Mara Cuadrado.

En el trabajo.

La rutina de entrar y salir a la misma hora todos los días, de realizar tareas similares… hace que se pierda la motivación. Y, como consecuencia, se rebaja el rendimiento e incluso, aparecen problemas de salud. Así, un estudio realizado en Gran Bretaña afirma que los trabajadores que se aburren tienen entre tres y cinco veces más riesgo de sufrir problemas cardiovasculares que aquellos que disfrutan de sus tareas. “El trabajo no tiene por qué satisfacernos al 100%“, comenta Mara Cuadrado, “pero hay otros aspectos dentro del marco laboral que pueden ayudarnos a recuperar la ilusión, como ver a determinada persona, disfrutar del trayecto, compartir buenos momentos con nuestros compañeros, aprender cosas nuevas…“.

Los hijos.

La ilusión se aprende a través de modelos, especialmente familiares. Y unos padres que no se ilusionen tendrán hijos que tampoco lo hagan.
Hay que enseñar a los niños a soñar despiertos y a tener recursos para cumplir sus metas. Para ello, no se debe dar al traste con sus fantasías. “Si un niño pide muchas cosas a los Reyes Magos y los padres cambian todas sus peticiones por regalos más prácticos, verá que sus deseos no se cumplen, y su ilusión desaparecerá”, afirma Mara Cuadrado.

Aunque, a la vez, deben aprender que no pueden conseguir todo. “Los niños tienen que vivir su infancia y soñar con los Reyes Magos… Pero también hay que enseñarles poco a poco a distinguir sueño y realidad y empezar a desviar su ilusión irreal hacia objetivos más reales”, explica la psicóloga.

En este sentido, es importante cuidar sus juegos, con los que imitan modelos de los mayores ¿lo que les sirve como aprendizaje, y desarrollan su fantasía. “Es importante que utilicen juegos cuanto más creativos, mejor. Si se les da todo hecho, se aburrirán enseguida”, explica Héctor González. En esta línea, son interesantes:

  • Cuadernos para dibujar: Son esenciales para que el niño pueda dar rienda suelta a su imaginación y a su creatividad.
  • Construcciones: El niño pone mucho de su parte para crear algo a partir de un montón de piezas desordenadas.
  • Muñecos articulados: Puede moverlos a su antojo e inventar situaciones y escenarios diferentes en cada ocasión.

Sueños felices

En Psicología, Fundamentos y Aplicaciones, Worchel y Shebilske aseguran que todos soñamos despiertos. Por su parte, Singer, otro psicólogo, define los ensueños como “pensamientos que dispersan nuestra atención de la tarea inmediata que estamos realizando” y los divide en tres tipos:

  • Infelices. Fantasías en las que aparecen sentimientos de culpabilidad y miedo, situaciones de fracaso e impulsos agresivos. Existe una relación entre este tipo de ensoñaciones y el abuso de alcohol, de forma que las personas que tienen fantasías infelices son también personas con mayor probabilidad de beber en exceso.
  • Incontrolables. Son fantasías con una gran carga de ansiedad, en las que se mezcla un fuerte sentimiento de angustia ¿situaciones en las que tenemos que hablar en público, nos enfrentamos a peligros, sufrimos persecuciones…. Impiden que la persona se concentre adecuadamente en lo que está haciendo en ese momento, por lo que es importante desecharlas cuando afecten a nuestro rendimiento.
  • Felices. Según explica Singer, se trata de fantasías muy vívidas y reales sobre planificación de actividades futuras. El psicólogo explica que pueden prevenir el abuso de alcohol, ya que el atractivo de las ensoñaciones felices ¿en las que se enamora de nosotros la persona que queremos, tenemos un éxito importante en el trabajo… pueden reducir la novedad de las sensaciones inducidas por el alcohol y otras drogas.

Pero, además, las fantasías felices también pueden influir en nuestra salud, ya que algunos estudios llevados a cabo por psicólogos han demostrado que aquellas personas que tienen ensueños positivos sufren muchos menos problemas de salud que las que fantasean con cosas de carácter negativo.

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